El cerámico es básicamente una pieza conformada de una mezcla en arcilla y agua, sometida a cocción y de terminación porosa. Algunas poseen una capa de esmalte, otorgándole una terminación lisa y suave al tacto, además de mayor resistencia a los golpes y las manchas.
El porcelanato, en cambio, es una masa uniforme a la que se le adhiere color y se la puede confeccionar en distintas terminaciones: lisa, rugosa o con textura.
Su proceso de cocción a altas temperaturas los hace sumamente resistentes y su terminación permite un fácil mantenimiento y limpieza. Como suelen estar esmaltados -mate, brillante y satinado- son sumamente impermeables y por lo tanto ideales para baños y cocinas (no absorben grasa ni humedad).
Las cerámicas y porcelanatos que se utilizan en el piso son más pesados y duraderos que las que se utilizan en las paredes y otras superficies, pues deben soportar el impacto de las pisadas y el peso de los muebles.
Se colocan siempre sobre el contrapiso que debe estar firme y nivelado. Las juntas no deben ser menores a 3 mm. No necesitan ser curados ni tratados luego de su colocación. Llevan siempre un zócalo en el mismo material o preparado especialmente para combinar con esa cerámica o porcelanato.
Entre los pisos cerámicos y de porcelanato podemos elegir una variedad de estilos, desde los de terminación rústica hasta los que semejan un granito o mármol natural.
A favor
Los cerámicos y porcelanatos proveen resistencia, practicidad en el mantenimiento y estética. Son completamente impermeables.
Existen infinidad de variantes y tipos para adecuar a diferentes ambientes, usos y estilos.
En contra
Pese a su gran resistencia, sufren el desgaste y pierden el color en lugares muy transitados. También se pueden marcar con golpes fuertes.
Elegir el tipo de cerámica adecuado
Elegir el tipo de cerámica adecuado para el piso de cada ambiente depende varios factores, pues existe en el mercado una gran variedad de cerámicas para piso, pero no todas ellas pueden ser instaladas en cualquier parte de la casa.
Comencemos por aquellas cerámicas que queremos colocar en el exterior: será imprescindible que ofrezcan gran resistencia a los cambios climáticos y una alta capacidad absorber o distribuir el agua acumulada (ya sea por lluvias o al momento de limpiarlas)
Ingresando a las distintas estancias de la casa, podemos decir que las cerámicas ideales para la cocina tienen que tener la capacidad de resistir los rayados superficiales, ofrecer resistencia ante un tránsito constante, absorber adecuadamente el agua, facilidad de limpieza y, de ser
posible, se debe optar por cerámicas de colores claros para lograr la sensación de un ambiente más amplio.
Con respecto a las cerámicas para baño, a las características mencionadas en el párrafo anterior se le debe sumar la resistencia a la humedad (muy común en este sector de la casa) y a los químicos presentes en los productos de limpieza, que suelen ser mucho más fuertes si se trata de aquellos que han sido desarrollados específicamente para la limpieza de baños.
Otra de las salas de la casa donde es importante instalar cerámicas resistentes al tránsito es el comedor, también deberán resistir los rayones superficiales, no ser quebradizas y permitir que sean limpiadas fácilmente.
Tanto los dormitorios como otros sectores de tránsito menor, pueden contar con cerámicas que no necesitan reunir todas las características mencionadas anteriormente, lo que permite jugar más con el lado estético y pensando en la decoración.
Algunas Ideas de Decoración
• En habitaciones pequeñas conviene colocar las cerámicas en diagonal, preferentemente en colores claros, para generar sensación de amplitud.
• Básicamente el color del piso se comporta como el color en la pared: los colores claros retroceden y dan sensación de amplitud; los colores oscuros avanzan hacia el espectador.

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